martes, 4 de febrero de 2014

Relato para morir

Cuentos para no dormir.
Para solas con la oscuridad eterna.
Sentirse bajo el manto negro de la soledad fría.
Tan fría que el alma se vuelve hielo, y el hielo se vuelve alma.
Acostarse bajo la sombra de un ser que jamás existió,
ver formas donde nunca nadie las había visto antes.
Pensar e imaginar. Dormir y no dormir.
Imaginar y no imaginar.
Imaginarse sentado en una silla de café...tomando una taza de madera. Observa el reloj, es la media noche. Toma a tu gato en piernas, acarícialo. Toma tu pluma, tres cuartillas de papel y escribe genialidades de tu vida. Terrores, amores, indiferencias, sensualidades. Desahógate.
Verifica haber dejado al gato en el sueño antes de asesinarlo.
Aférrate más a tus letras, sigue escribiendo. Tus terrores valen más que tu amor. Nota cómo huele tu cuerpo, es el olor a putrefacción.
Quema tus ojos, desgarra el papel, desangra tu lapicero. Llora sangre, muerde mierda, golpea caras y patea traseros mentalmente. Date cuenta de que lo que estás haciendo es sólo desahogo, es sólo un cuento para no dormir. Quizás para morir.
PD: Asegúrate que el gato en verdad esté vivo. Si está muerto, entiérralo contigo y cuéntale el relato para morir.